TRABAJO GRUPAL

 

GRUPO 17. LAS TIC EN LA ESCUELA. de Lucía


La realización de este trabajo me ha permitido profundizar en un tema que considero fundamental para la educación actual y para mi futura profesión como docente. Aunque utilizamos las tecnologías diariamente en nuestra vida personal y académica, antes de realizar este trabajo no era plenamente consciente de la gran influencia que tienen las TIC en el ámbito educativo ni de todas las posibilidades que ofrecen dentro del aula. Investigar sobre este tema me ha permitido comprender que la tecnología no es únicamente una herramienta de apoyo, sino un recurso que puede transformar significativamente los procesos de enseñanza y aprendizaje cuando se utiliza de forma adecuada.

Uno de los aspectos que más me ha sorprendido durante la elaboración del trabajo ha sido descubrir la gran cantidad de recursos tecnológicos que actualmente se utilizan en Educación Infantil. Antes conocía principalmente herramientas como los ordenadores, las tablets o las pizarras digitales, pero desconocía la existencia de otros recursos como las mesas táctiles interactivas, las paredes digitales o los robots educativos Bee-Bot. Investigar sobre estas herramientas me ha permitido comprobar que la tecnología puede integrarse en edades tempranas de una manera lúdica, motivadora y adaptada a las necesidades de los niños y niñas.

Sin embargo, este trabajo también me ha llevado a desarrollar una visión más crítica sobre el uso de las TIC. En muchas ocasiones parece que incorporar tecnología en el aula es sinónimo de innovación educativa, pero considero que esto no siempre es así. Durante la investigación comprendí que una tablet o una pizarra digital no mejoran automáticamente el aprendizaje si detrás no existe una propuesta pedagógica adecuada. Me hizo reflexionar especialmente el hecho de que algunas metodologías, como la gamificación, pueden resultar muy atractivas para el alumnado, pero si no están correctamente planificadas corren el riesgo de convertirse únicamente en entretenimiento sin generar aprendizajes realmente significativos.

Otro aspecto que me hizo reflexionar fue la brecha digital. Vivimos en una sociedad donde la tecnología está cada vez más presente, pero no todas las familias tienen las mismas posibilidades de acceso a dispositivos o conexión a Internet. Esto me llevó a pensar que las TIC, aunque pueden favorecer la inclusión y ampliar oportunidades educativas, también pueden aumentar las desigualdades si no se garantiza un acceso equitativo para todo el alumnado.

Asimismo, me resultó especialmente interesante analizar cómo la pandemia transformó la educación y aceleró la incorporación de herramientas digitales en los centros educativos. Hasta realizar este trabajo nunca me había detenido a pensar en el enorme cambio que supuso para docentes, alumnado y familias tener que adaptarse en poco tiempo a plataformas como Google Classroom, Moodle o Microsoft Teams. Aunque estas herramientas permitieron mantener la actividad educativa, también pusieron de manifiesto las limitaciones existentes y la necesidad de una mayor formación digital tanto para el profesorado como para las familias.

Por otra parte, la realización de este trabajo también me ha permitido desarrollar competencias relacionadas con el trabajo cooperativo. La búsqueda de información, la selección de fuentes fiables, la organización de contenidos y la coordinación con mis compañeras han sido aspectos fundamentales para llevar a cabo el proyecto. Aunque en algunos momentos fue necesario debatir diferentes ideas y llegar a acuerdos sobre la estructura o los contenidos que debíamos incluir, considero que estas situaciones enriquecieron el resultado final y nos permitieron aprender a trabajar de forma más organizada y colaborativa.

Como futura maestra de Educación Infantil, uno de los aprendizajes más importantes que me llevo es que las TIC deben entenderse como un complemento y no como un sustituto de otras experiencias fundamentales para el desarrollo infantil. El juego, la manipulación de materiales, la interacción con los compañeros y el contacto directo con el entorno siguen siendo imprescindibles en estas edades. Por ello, considero que el verdadero reto docente consiste en encontrar un equilibrio adecuado entre la innovación tecnológica y las metodologías más tradicionales, aprovechando las ventajas de ambas para favorecer el desarrollo integral del alumnado.

En conclusión, este trabajo me ha permitido comprender que las TIC representan una gran oportunidad para mejorar la educación, pero también un desafío que exige reflexión, formación y responsabilidad. Me llevo una visión mucho más crítica y realista sobre el papel de la tecnología en las aulas. He aprendido que innovar no consiste simplemente en utilizar más dispositivos digitales, sino en saber cuándo, cómo y para qué utilizarlos, siempre teniendo en cuenta las necesidades reales del alumnado y los objetivos educativos que se pretenden alcanzar. De esta manera, herramientas como las tablets, las pizarras digitales, los robots educativos o las plataformas virtuales pueden convertirse en auténticos recursos para el aprendizaje y no únicamente en elementos llamativos dentro del aula.