PEDAGOGÍA


Antes de comenzar esta parte de la asignatura pensaba que la pedagogía iba a centrarse principalmente en metodologías de enseñanza y aspectos relacionados con el trabajo diario del docente en el aula. Sin embargo, a lo largo de estos temas he comprendido que la labor educativa es mucho más amplia y que el profesorado debe responder a los cambios que experimenta continuamente la sociedad.




Uno de los contenidos que más me ha llamado la atención ha sido la relación entre las tecnologías de la información y la educación. Vivimos rodeados de dispositivos digitales y utilizamos Internet diariamente, pero nunca había reflexionado sobre cómo las TIC han transformado la forma de aprender, comunicarnos y acceder al conocimiento. Me sorprendió especialmente el concepto de brecha digital, ya que demuestra que no todas las personas tienen las mismas oportunidades de acceso a la tecnología y que esta desigualdad puede repercutir directamente en la educación. También me hizo reflexionar sobre la importancia de desarrollar una competencia digital adecuada para utilizar la tecnología de manera crítica, responsable y educativa.

Otro aspecto que me resultó muy interesante fue descubrir que las TIC no solo presentan riesgos como la distracción, la dependencia o el ciberacoso, sino que también ofrecen grandes posibilidades para la comunicación, la formación, el aprendizaje cooperativo y la innovación educativa. Esto me ha permitido comprender que la tecnología no es buena ni mala por sí misma, sino que todo depende del uso que hagamos de ella como futuros docentes.

Por otra parte, el tema relacionado con la tutoría y la relación entre la familia y la escuela me ha parecido especialmente importante para mi futura profesión. Antes pensaba que la función principal del tutor era transmitir información académica a las familias, pero ahora entiendo que su papel es mucho más complejo, actuando como mediador, orientador y coordinador entre alumnado, profesorado y familias.


Lo que más me ha sorprendido de este tema ha sido comprender que la educación es una responsabilidad compartida entre la escuela y la familia. He aprendido que cuando existe una buena comunicación y colaboración entre ambas, el desarrollo del alumnado se ve favorecido tanto a nivel académico como personal. Además, considero muy valiosas las habilidades que debe poseer un tutor, como la empatía, la escucha activa, la capacidad de diálogo y la creación de relaciones basadas en la confianza y el respeto mutuo.

Finalmente, esta parte de la asignatura me ha ayudado a reflexionar sobre el tipo de docente que me gustaría ser en el futuro. He comprendido que educar implica mucho más que transmitir conocimientos; supone acompañar al alumnado en su desarrollo personal, colaborar con las familias, adaptarse a los cambios tecnológicos y sociales y promover valores como la inclusión, la participación y la convivencia. Por ello, considero que los contenidos trabajados en Pedagogía serán fundamentales para mi formación como futura maestra.